
Las peores pornos que he visto son las españolas, por lo menos las “institucionalizadas”, las que han terminado, supongo que por error en las cadenas de pago. Hay que ser muy anormal e imbécil para disfrutar algo así. Hoy el canal Plus (y escribo canal en minúsculas) trasmitió algo totalmente “anónimo” sobre el porno amateur. ¿Porno amateur? Cojones, de qué porno amateur estamos hablando cuando todo lo que se muestra está emulando al cine, a la televisión y a las mejores pornos, pero con poco talento. Para colmo no hay improvisación, ni la soltura del aficionado en ninguna de las escenas. Joder, un ambiente supuestamente real y algunos cuerpos no hacen una porno fresca, libre y alternativa como las “amateurs”.
Una porno, aunque se actúe, tiene que ser porno. No debe dejar que se le vean las costuras, no debe dejar que se muestre la falsedad, porque sino no es pornografía, sino, no sería más que triste mostración del otro que sólo conduce a la falsedad. Y algo así es muy desagradable. Cuando se nota la falta de concentración, cuando se palpa la falsedad, cuando se ve que se finge y cuando es notable la poca entrega al placer todo se convierte en un puro desastre. Entonces eso no es pornografía, es simplemente un desastre falseado que no va a llegar muy lejos ni a entusiasmar a muchos.
Por otro lado, aquellos que nos descargamos pornos reales de otros países nos damos cuenta de que ese doblaje infeliz, fatal, falso y miserable, sobre todo del canal Plus lo único que hace es crear repulsión y sobre todo, perder clientes. Si aquellos que doblan de verdad follaran, gozaran y se entregaran a lo que quieren doblar, sería otra historia. Estos canales ni se imaginan la cantidad de personas que le quitan el volumen a sus televisores para disfrutar mejor de lo que observan. Tal parece que quienes doblan no saben follar y quienes deciden en las cadenas tampoco.
La porno “amateur” no es más que la porno doméstica y no tiene luces, no tiene cámaras de alta definición, no tiene fronteras, hace lo que se le ocurre y tiene mucho más interés que las que pertenecen a la industria. Lo más gracioso es que esta industria desde hace mucho dejó de ser de lo alternativo, de lo marginal y son muchas las empresas “serias” y “grandes” que de manera encubierta hace “contenidos para adultos”, una muestra más de que cuando hablamos de dinero no importa nada, absolutamente nada. Así que coged vuestras cámaras, salid a follar y a filmar al prójimo, gozar al máximo y después verán como alguien compra vuestras pornos. En fin, hagan lo que sean por la felicidad, aunque esto se llame porno.
Por cierto, las mejores pornos que he visto son norteamericanas, francesas y de algunos países del la ex - comunista Europa del Este, hay joyas increíbles que dejan atrás falsos mitos y tonterías de marketing malamente camuflado en esta realidad tan real.



